Sofreír a fuego medio la cebollita picada fina con el aceite y la mantequilla. Añadir el arroz y tostarlo durante unos minutos. Desmigar el cubito para caldo vegetal y añadir el vino blanco, unir agua bien caliente a medida que haga falta. Mientras tanto, lavar las fresas con el rabito (guardar 3-4 para el acabado del plato), cortarlas en trocitos y batirlas. A mitad de la cocción del arroz, añadir el batido poco por vez y calentar de nuevo durante 15-18’ en función del arroz utilizado. Al final de la cocción, añadir una nuez de mantequilla y mezclar bien. Calentar durante unos segundos el Vinagre Balsámico de Módena IGP envejecido, muy denso, con las bayas de enebro, añadir las fresas cortadas por la mitad y caramelizarlas un poco. Hacer porciones del risotto en platos individuales, poner las fresas como decoración y, para potenciar el sabor, una pequeña reducción de Vinagre Balsámico.
